martes, 28 de agosto de 2012

Despedida




25 JUNIO 2011


     Siempre he dicho que la vida es un árbol enorme, cuya meta es llegar a la cima….yo llegaré a la cima, pero disfrutando de cada una de las ramas y frutos que me encuentre por el camino, arañándome por culpa de las ramas y comiendo a veces frutos podridos.. pero disfrutando del árbol completo y sin perder la cima de vista en ningún momento.. siempre he dicho q llegaré a la cima bien ajada. Esta es mi forma de describir la vida que yo llevo, tan incomprensible para muchos...

Esta semana un gran amigo me ha contado una historia similar: cada uno de nosotros estamos en un punto en nuestra vida en el que tenemos cierta estabilidad, económica o emocional variable para cada uno de nosotros… a un lado tenemos una montaña gigante, con un tesoro que nos espera en la cima… pero al otro lado tenemos un cocodrilo. Estamos en un punto que si nos quedamos quietos, la montaña se aleja y el cocodrilo avanza.. lento o rápido pero avanza y al final nos alcanzará y perderemos aquello que teníamos, pero claro, la montaña es muy peligrosa y puedes dar muchos pasos en falso. Todos nos hemos encontrado en esa tesitura muchas veces.. “ ¿qué hago con mi vida?”

“No hay nada peor que quien espera algo... y no encuentra nada.”

Pienso que muchos de vosotros dejáis perder el tren porque pensáis demasiado, y otros porque sois demasiado temerosos… repito: yo me he caído demasiadas veces, unas me ha costado más que otras levantarme, pero al final lo he conseguido.. no pasa nada por caer, siempre y cuando te levantes.. cada caída es una nueva línea en nuestro particular libro en blanco de la vida. Parto de aquí sin saber ni papa del idioma, con una mano delante y otra detrás…Si yo puedo, vosotros también.

Sobra deciros que me voy de cabeza a la montaña… que estoy en la rama opuesta del árbol hacia donde me dirijo ahora.. llamadlo como queráis, pero empiezo un nuevo camino, sola, con ganas y sin miedo. Este es mi último fin de semana en España y no prometo regresar…

Antes de nada, pido perdón a todas aquellas personas de las que no voy a poder despedirme… pero quiero dar las gracias a mis amigos, (los de verdad que no hace falta mencionar) por tenerlos incondicionalmente, llorar y reír juntos tantas veces… por las cualidades y defectos de cada uno de vosotros de las cuales he aprendido….voy a echaros muchísimo de menos. Muchísimo. Como siempre a mi hermana Aida del Valle Muñoz por los disgustos que la he dado y daré y porque a pesar de ello me quiere como nadie, por sus consejos y collejas emocionales que ha sabido darme con acierto. Por su carácter, aguante y capacidad para ser feliz con cualquier cosa. Por saber educar a sus hijos con cariño, y hacer de ellos personas educadas, inteligentes y con corazón… Porque con 32 años tienes más cualidades que la mayoría de las personas que te doblan la edad y por saber renunciar a muchas de ellas por el bienestar de tu familia. Te admiro y te quiero con locura.

Gracias a esos que consiguieron partirme el corazón, que consiguieron pisarme alguna vez , a esas espirales y esos pozos sin fondo……como diría Pedro rivera: a todos aquellos que “ me volvieron mierda”… gracias de corazón a todos vosotros por hacerme más fuerte.

Gracias a mis compañeros de trabajo (de todos por los que he pasado) por hacerme el trabajo ameno, fácil y por hacerme sentir como en casa, por el calor y cariño sentidos… también a mis jefes por valorar mi trabajo y saber explotar mis cualidades.

Gracias a mis amantes, compañeros de clase y toda la gente que no menciono pero que están presentes en mis vidas…. A todos.. os quiero, os echaré de menos a cada uno de vosotros, no olvidéis que cada uno sois especiales… y por favor, id en dirección a la cima del árbol o de la montaña.. no os estanquéis, quereros un poco más y luchad, aprended de los golpes … cuando lleguemos a la cima seremos personas extremadamente sabias.

A Eva mª de paz, porque ya derramó alguna lágrima por mi partida… y a Arito por insultarme al enterarse… reacciones que demuestran lo mucho que me queréis… Se me va a hacer difícil sin la sonrisa de la una y sin las críticas del otro.

A mi padre por su apoyo incondicional… y porque a pesar de la distancia no he dejado de sentirle cerca. A mi hermana pequeña Daniela… no sé cuando volveré a verla y que cuando eso ocurra espero que ya sepa decir “flor” correctamente. A la madre de Daniela por aguantar a mi padre y admitirnos a todos como la misma familia :) A mi madre por aumentar mi resistencia y autocontrol, por traerme a la vida y colaborar en ser la personita que soy hoy. 

“Tan lejos de todos, bailaré el tango del placer”




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