domingo, 24 de marzo de 2013

Querido realista



 Amado y preciado realista: 

  Escribo esta carta a modo de contestación a tus esporádicas e inoportunas visitas a mi vida.

 Reconozco que has estado a mi lado desde mi infancia (aunque hayas cambiado de forma) recordándome que el miedo protege, que hay que pensar 20 veces cualquier tipo de decisión y he de decir que me has ayudado mucho durante muchos años de mi vida. Entiendo que te creas con el derecho de aparecer y decirme lo que te apetezca cuando y como quieras porque en eso consiste la confianza.

Agradezco enormemente que siempre hayas querido darme tu punto de vista puesto que para ti es el mejor y en realidad sé que lo haces para ayudarme y protegerme. También sé que es muy duro para ti ver cómo todo aquello por lo que has luchado puede venirse abajo por una" mala" decisión que yo tome o simplemente decida hacer algo diferente a lo que tú creas que es "realista" o "correcto". 

 Estoy recordando que siempre te has empeñado en explicarme todo con números, cuando sabes que no es el idioma que yo hablo. Recuerdo la vez que te ofrecí venir conmigo a pintar. Y tú dijiste que no sabías.. que no querías estropear mi material. Recuerdo el día aquel en el que caminábamos y vimos ese cartel que gritaba el concierto clásico en memoria de Mozart y Bach... ese que empezaba en 20 minutos y al que yo quería ir... y tú dijiste que era sábado noche... que no era día de ir a un concierto no programado. Y me acordé de mi rubio preferido, porque él no habría dudado, ni me habría mirado raro. 

 Estoy recordando que tú sólo entiendes de números y yo sólo de sensaciones. 


Y voy a poner el disco de Alt-J que sé que odias para que te vayas, para que escuches esa canción que dice "you are a shark, and I´m swimming" y entiendas que tu realismo me destruye. Para que sepas que estoy harta de hacer lo correcto, que quiero equivocarme y lamerme las heridas como hacía cuando te necesitaba y no aparecías.  Porque si no vas a estar siempre, no te quiero cerca. No quiero que aparezcas sólo para decirme que un picnic en invierno está mal, que no está bien dormir 10 horas o que no se come en la cama que se manchan las sábanas (como si fuese algo que no se puede lavar) Necesito hacerte entender que lo que para ti es realismo, para mí es pesimismo, y aunque tengas derecho a decirme lo que creas que está bien necesito que comprendas que necesito tu apoyo, no tu crítica. 

Cuándo vas a darte cuenta que "soñadora" no es sinónimo de "estúpida"? Qué te crees, que no sé que me haré daño?
Cuándo vas a intentar dejar de agarrarme del tobillo y bajarme a tierra firme? 
Cuándo vas darte cuenta que no quiero estar en tierra firme nunca más? 

No es mi culpa si tu miedo o tus números te impiden volar. No tienes derecho a obligarme a estar en tu mundo. Te ofrezco venir al mío, y será la última vez que te lo voy a ofrecer. Porque romperé la ventana, la puerta, el tejado, a ti si te me pones por delante otra vez y saldré. Y no quiero escucharte decir que hay gripes muy peligrosas allá arriba, o bestias de tres cabezas porque yo voy en busca de medicina, hadas y unicornios. No me importa que tú me digas que no existen, yo quiero ir a buscarlos igual. 

No quiero escuchar otra vez eso de que te necesito o tú a mí, porque cada uno nacimos completos. Sólo somos como el zorro que se empeña en ser amaestrado por el Principito, cuando en realidad el zorro no lo necesita, cuando en realidad el zorro se daña a sí mismo. 

Por si no te ha quedado claro, eres esa persona que no ama por miedo a sufrir, la que no sale de casa por miedo a coger un resfriado. Esa persona que  cree que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Bien. Yo no. 


 Querido realista, he decidido romper contigo para siempre. No eres tú, soy yo... que no te soporto. 

  Fdo: La Soñadora
  

No hay comentarios:

Publicar un comentario